junio 03, 2014

la banalidad del mal


l' homo faber, productivitat i consum

Quizá nada indica con mayor claridad el fundamental fracaso del homo faber en afirmarse como la rapidez con que el principio de utilidad, la quintaesencia de su punto de vista sobre el mundo, desapareció y se reemplazó por el de "la mayor felicidad al mayor número de personas". Cuando sucedió esto quedó de manifiesto que la convicción de la época relativa a que el hombre sólo puede conocer lo que fabrica –que en apariencia era tan propicia para la plena victoria del homo faber- sería dominada y finalmente destruida por el aún más moderno principio de proceso, cuyos conceptos y categorías son extraños por completo a las necesidades e ideales del homo faber. Porque el principio de utilidad, aunque su punto de referencia es claramente el hombre, quien emplea la materia para producir cosas, todavía presupone un mundo de objetos de uso que rodean al hombre y entre los que éste se mueve. [...] Ésta radical pérdida de valores en el restringido marco de referencia del homo faber se da automáticamente en cuanto éste se define no como fabricante de objetos y constructor del artificio humano que incidentalmente inventa útiles, sino como fabricante de útiles y en particular "de útiles para fabricar útiles",  que sólo de manera incidental produce también cosas. Si en este contexto aplicamos el principio de utilidad, vemos que se refiere de modo primordial no a los objetos de uso, sino al proceso de producción. Ahora bien, lo que ayuda a estimular a la productividad y disminuye el dolor y el esfuerzo es útil. Dicho con otras palabras, el modelo esencial de medición no es el uso, sino "la felicidad" es decir, el grado de dolor y de placer experimentado en la producción o en el consumo de las cosas.
                                                                                                                             Hannah Arendt. La condición humana.
Concéntrate en leer sólo las palabras subrayadas!!!! Recuerdas el sentido que tenia la felicidad en la filosofía clásica? En el racionalismo, el empirismo y en Kant? En Nietzsche y en Marx? 

textos Hananh Arendt

textos


La palabra educación tiene un sentido perverso en política; se habla de educación, pero la meta verdadera es la coacción sin el uso de la fuerza [...] Pero incluso a los niños a los que se quiere educar para que sean ciudadanos de un mañana utópico, en realidad se les niega su propio papel futuro en el campo político porque, desde el punto de vista de los nuevos, por nuevo que sea el propuesto por los adultos, el mundo siempre será más viejo que ellos. Es parte de la propia condición humana que cada generación crezca en un mundo viejo, de modo que prepararles para un mundo nuevo sólo puede significar que se quiere quitar de las manos de los recién llegados su propia oportunidad ante lo nuevo.

 Hannah Arendt. La crisis en la educación. 

mayo 20, 2014

HANNAH ARENDT APUNTS


APUNTS

HANNAH ARENDT. INTRODUCCIÓ

Aquests articles de El Pais ens aporten dades sobre la biografia, l'obra filosòfica i la importància que  la figura d'Hannah Arendt i les seves idees van adquirir tras la seva mort en l'any 1975


La filosofa enamorada
http://elpais.com/diario/2006/10/14/babelia/1160781430_850215.html

Hannah Arendt en el cinema
la banalidad del mal

mayo 11, 2014

abril 14, 2014

ACTUALIDAD DEL PENSAMIENTO MARXISTA

Otros importantes pensadores marxistas de países europeos que no siguen el marxismo leninismo, son Giorgy Lukács, eminente filósofo, historiador y literato húngaro. Su obra “El asalto a la razón”, ha ejercido una notable influencia; Antonio Gramsci, que murió en la cárcel de Mussolini, inspirador de la línea eurocomunista; Luis Althusser, que une estructuralismo y marxismo, Jean Paul Sartre en su segunda fase de La crítica de la Razón Dialéctica intenta una síntesis de marxismo y existencialismo, suavizando el colectivismo marxista con el individualismo existencialista.


Si valoramos la actualidad del pensamiento marxista, podríamos plantearnos lo siguiente:

La crisis en la que cayeron los países que adoptaron una economía política marxista que les obligó a abandonar este modelo nos puede hacer desconfiar si cambiar la competencia por la cooperación puede funcionar. Sin embargo, si analizamos las sociedades del siglo XXI vemos cómo se confirman las contradicciones que Marx veía en la propiedad privada. ¿Cómo es posible que las fuerzas productivas puedan producir tan barato? Los países occidentales están experimentando procesos de “deslocalización” porque las empresas buscan ser más competitivas. Las fuerzas productivas de los países emergentes son más competitivas que las occidentales porque no reconocen a sus empleados derechos y salarios equiparables a los europeos. De este modo, para que la dinámica del mercado funcione muchos trabajadores se ven obligados a renunciar a sus derechos para mejorar la productividad de la empresa y para conservar su trabajo. En este sentido, es evidente que nuestro modo de producción no beneficia a todos por igual.
La proyección del pensamiento de Marx ha sido enorme, tanto en el surgimiento de los sistemas socialistas o comunistas originados a partir de la revolución rusa, como en la aparición de corrientes ideológicas y filosóficas, que han generado movimientos sociales y culturales vigentes en la actualidad, como la escuela de Frankfurt.
La línea fundamental de aplicación política y social del marxismo, ha sido la soviética, es decir la de Lenin -marxismo leninismo-, a quien se ha considerado el más fiel y profundo intérprete de Marx y de Engels, por ser el primero en llevar a la realidad sus ideas. Marx había insistido en muchas ocasiones en que el marxismo no era una teoría especulativa, como afirma en la tesis XI sobre Feuerbach, “los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modo, de lo que se trata es de transformarlo”. El marxismo leninismo no sólo se ha aplicado en la Unión Soviética, sino también, con importantes transformaciones en China a través del pensamiento de Mao-Tsé-Tung, en Cuba a través de la revolución de Fidel Castro, y en los países asiáticos de Corea, Vietnam y Camboya. Después de la caída del muro de Berlín (1989), y la desmembración de la Unión Soviética, ha quedado como un partido político dentro del sistema democrático, con la excepción de Cuba y los países asiáticos, en los que se percibe un acercamiento a las democracias occidentales.

Actualmente la influencia más importante del marxismo se encuentra sin lugar a dudas en los representantes de la escuela de Frankfurt, constituida por un grupo de pensadores de gran prestigio. Se constituyó en los años veinte alrededor del Instituto para la Investigación Social. Su principal objetivo era restaurar el marxismo como un instrumento crítico de las alienaciones sociales y también el concepto de razón ilustrada como racionalidad o razón instrumental frente al totalitarismo nazi y estalinista. Sus fundadores fueron M. Horkheimer, T. Adorno y F. Pollock, siendo Horkheimer el líder indiscutido. 

La primera generación de frankfurtianos además de sus fundadores son Erich Fromm, Massing, Wittfogel, Lowental, Walter Benjamín, Neumann, Kirscheimer, y, especialmente Herber Marcuse, que realiza una unión entre el marxismo y algunas ideas del psicoanálisis de Freud: el futuro de la revolución no está en el proletariado sino en la juventud. Su pensamiento cristalizó en la revolución juvenil de mayo de 1968. Sus obras principales son: Cultura y sociedad, Eros y civilización y El hombre unidimensional. 
En la segunda generación de frankfurtianos el pensador más destacado es Jürgen Habermas. Sus obras más conocidas son Conocimiento e interés y Teoría y praxis; es un autor muy leído en la actualidad.
Tras la caída del muro de Berlín en 1989, y la desmembración de la Unión Soviética, parece que la influencia del marxismo ha decaído; no obstante su crítica al capitalismo y su afán revolucionario sigue siendo de plena actualidad.

MARX I KANT

Para ambos la historia tiene una estructura dialéctica. Kant  defiende, al igual que Marx, que la historia sufre aparentes retrocesos que pueden tener un sentido que desde el presente no es fácil de determinar.
En ambos autores aparece también una valoración positiva del conflicto. El antagonismo, presente ya en la misma naturaleza humana (que es insociable sociabilidad) es el mecanismo del que se sirve la naturaleza para el progreso de los asuntos humanos.
Finalmente, ambos autores entienden que la historia tiene una finalidad. Tanto Kant como Marx afirmarán que la historia se dirige hacia un fin, aunque esto no siempre sea directamente observable desde el presente en el que nos encontramos.
Junto a estos parecidos, existen también diferencias importantes en la teoría de la historia de Kant y Marx:
Una diferencia esencial reside en su concepción de la historia: para Marx sería el desarrollo de la materia (o de las condiciones materiales de vida), mientras que para Kant la historia es el desenvolverse a través del tiempo de los ideales ilustrados, como la libertad, la autonomía y la emancipación. Esta visión idealista contrasta de un modo muy claro con el materialismo histórico de Marx, desde el que la concepción kantiana podría ser calificada de ideológica.
El fin de la historia es distinto para ambos: la sociedad sin clases sociales de la que nos habla Marx no es lo mismo que esa gran unión cosmopolita de pueblos que describe Kant en su obra. El enfoque político e ilustrado de Kant choca con el protagonismo que el materialismo histórico de Marx le concede a la economía.
Tanto la concepción del ser humano como de la cultura en que vive son bien distintas para ambos pensadores. En el caso kantiano, el hombre es esencialmente razón, y este es el atributo que le diferencia de los animales, liberándolo del instinto y la necesidad. La cultura representa, por tanto, una oportunidad de liberación, sería el auténtico camino de desarrollo de la razón, la mayor de las oportunidades humanas. Por el contrario, la esencia del ser humano es, para Marx, el trabajo y la actividad. El hombre transforma la naturaleza en el desarrollo de su esencia. En cuanto a la cultura, es interpretada con desconfianza, pues a menudo puede asumir una función ideológica que contribuya a mantener la contradicción de base de la infraestructura.

abril 09, 2014